Aunque al verano le quedan los días contados, hasta el 22 de septiembre no es oficialmente otoño. Así que aunque para la mayoría de los mortales septiembre sea un mes de organización y puesta a punto, volver a la rutina y vuelta al cole (para los que tienen peques), todavía podemos disfrutar del buen clima y refrescarnos en la piscina. Por eso hemos decidido escribir sobre cómo cuidar el pelo después de la piscina.
En anteriores posts hemos hablado sobre cómo cuidar la piel después de la playa o la piscina, sin embargo el pelo también requiere sus cuidados. ¿Por qué crees si no que al terminar el verano lo tienes más claro? Pues sí, el pelo sufre mucho con las altas temperaturas y si lo exponemos al cloro de la piscina todavía más.
Pese a que muchas veces no somos conscientes, la exposición al agua clorada repetidamente, tiene efectos adversos para nuestra piel y cabello. El motivo principal es que el contacto con el cloro elimina los aceites naturales de la piel y el cuero cabelludo. De forma que se reseca la piel y el pelo y como consecuencia aparecen picores, caspa, sequedad del cabello y decoloración, entre otras molestias.
Cómo cuidar el pelo antes de la piscina
Aunque la opción más rápida es recogerse el pelo y cubrirlo mientras te estás bañando en la piscina, no es la más cómoda, divertida y refrescante. Y es que tirarse a la piscina y no mojarse la cabeza no es lo mismo. Sin embargo existen otros remedios para cuidar el pelo y protegerlo del cloro como:
- Mojarte bien el pelo antes de tirarte a la piscina para evitar que el cloro penetre en tu cabello con tanta facilidad.
- Ponerte acondicionador sin enjuagar antes de ir a la piscina.
Cómo cuidar el pelo después de la piscina
A la hora de salir de la piscina, lo primero que tienes que hacer es darte un repasón en la ducha de la piscina. Cuando llegues a casa te lavas bien el pelo con agua y jabón, ponte acondicionador para aportarle suavidad y después prueba con cualquiera de las siguientes opciones:
- Aplica una solución de vitamina C que puedes comprar ya hecha en farmacias y parafarmacias o que te puedes hacer con cristales de vitamina C y agua o mezclándola directamente con tu champú habitual.
- Mezcla de 250 ml de agua con 15 gramos de bicarbonato de sodio y lávate el pelo con ella. Después aplícate el champú y acondicionador o mascarilla para aportarle suavidad.
- Lava el cabello como lo haces normalmente y aplícate el puré de dos tomates a modo de mascarilla. Péinate y deja reposar el ungüento durante media hora. Después enjuaga, vuelve a lavar con jabón y aplica acondicionador.
- Haz una mezcla con champú Prell y polvo de limonada, frótala sobre tu cabello y deja reposar entre 10 y 20 minutos. Después aclara y lava el pelo con tus productos de limpieza habituales.
- Sustituye tu champú habitual por vinagre de manzana.
Y lo más importante, recuerda la importancia de lavarte el pelo con agua lo más pura posible. El agua de calidad libre de bacterias, cal e impurezas también influye en la salud y aspecto de tu cabello. De modo que si el agua de tu hogar tiene demasiada cal o impurezas, ponte en contacto con nosotros. Te asesoraremos en las mejores soluciones de ósmosis inversa y descalcificadores para cuidar de ti y los tuyos.

