Cómo nos gusta ir a la playa o a la piscina, tumbarnos a leer un libro, tomar el sol o directamente tirarnos al agua. Para gustos colores. Lo importante es disfrutar de lo que se haga. Y más importante todavía es cuidar nuestra piel de la exposición al sol, tanto antes, como durante y después de la playa o piscina. Antes, poniéndonos crema solar al menos 30 minutos antes de exponernos al sol. Durante, volviéndonos a poner crema cada 2/3 horas. Y después, duchándonos para eliminar los restos de arena y sal, y cómo no, volviendo a aplicar crema otra vez. Aunque esta vez sea aftersun.
A la hora de exponerse al sol, si no se toman las medidas adecuadas, la piel se irrita y como consecuencia aparecen quemaduras. Estamos más que concienciados con la importancia de protegerse de los rayos UV. Sin embargo, a la hora de proteger nuestra piel después de la exposición al sol, no nos empleamos tan a fondo. Y tan importante es protegerse antes, como durante y después. Así que vamos a ver qué hay que hacer para mantener nuestra piel sana y cuidada.
Tips para cuidar la piel después del sol
1. Eliminar restos de salitre o cloro
Como ocurre con cualquier tratamiento, antes de aplicar una crema, aceite u otro potingue, debemos limpiar la piel para eliminar restos de impurezas. Más todavía en este caso, ya que aunque te pongas bajo la ducha de la piscina o la playa, siempre se quedan restos de salitre y/o cloro. Así que tú eliges, ¿ducha o baño?
2. Ducharte con agua lo más pura posible
La calidad del agua con la que te duches tiene mucho que ver con la salud de tu piel. Las aguas duras que tienen mucha cal, resecan la epidermis. Por eso es tan importante que valores la posibilidad de instalar un descalcificador o equipo de ósmosis inversa en casa. Además de que notarás la piel mucho más suave e hidratada, también notarás el ahorro en jabones, champús y suavizantes. Y es que el agua pura y de calidad que te pueden proporcionar estos sistemas, está libre de residuos y bacterias que afectan a la cantidad de espuma que genera cualquier tipo de jabón o producto de limpieza.
3. Aplica aftersun
Después del baño o la ducha, aplícate aftersun o todavía mejor, aloe vera. Si tienes una planta de aloe, córtale una de las hojas, presiona para que salga la savia de la planta y aplícala directamente por todo el cuerpo. Si no tienes plantas de aloe vera en casa, existen cremas de aloe que puedes comprar, aunque lo mejor es que sea 100% natural.
También puedes probar con otros ungüentos caseros que ayudan a regenerar la piel después de exponerla al sol. Como por ejemplo una mezcla de arcilla blanca, miel, aguacate, plátano, zumo de naranja, y una mezcla de aceites de rosa mosqueta, lavanda y manzanilla.
Cuidar la piel después de la playa o piscina es básico si quieres lucir una tez sana e hidratada este verano. Pero no te olvides de cuidarla también antes y durante tu exposición al sol, recuerda que ¡tu salud es lo primero!
