Como ya hemos comentado en anteriores posts, el agua dura es perjudicial para la economía doméstica. Y es que, además de que estropea electrodomésticos como consecuencia del exceso de cal, también contribuye a que necesitemos más cantidad de productos de limpieza. Pero eso no es todo, hay más. Porque si el agua de tu hogar es demasiado dura, también estropeará tu ropa antes y además no quedará tan suave y limpia. Así que si vives en una población cuya agua se caracteriza por elevadas cantidades de cal (agua dura) y quieres reducir tus gastos, la mejor solución será instalar un descalcificador.

¿Alguna vez te habías preguntado si la calidad del agua influye en tu ropa? Al contrario de lo que puede parecer a simple vista, la calidad del agua es muy importante a la hora de conseguir que nuestra ropa luzca limpia y en buen estado. En función de la zona en la que vivas el agua será más o menos dura, siempre y cuando no dispongas de un descalcificador en casa.

Si no tienes descalcificador y quieres saber la cantidad de cal que contiene el agua de tu hogar, puedes pedir tu análisis de agua completamente gratis. Llámanos al 964 460 960, escríbenos a info@irima.es o rellena nuestro formulario de contacto y nos pondremos en contacto contigo para darte cita y analizar el agua de tu hogar. Te diremos si se trata de agua dura, blanda o moderada. Además estamos de promoción, y sólo por solicitar tu análisis de agua gratuito, te regalamos el filtro de ducha Shower.

La cantidad de cal que contenga el agua es decisiva a la hora de medir la cantidad de detergente y suavizante que vas a necesitar para hacer la colada. Cuanta más cal tenga el agua, más detergente o suavizante necesitarás, ya que el exceso de cal influye en la eficacia de los productos de limpieza. No sólo de detergentes y suavizantes para la lavadora, sino también de productos de higiene personal y todo tipo de productos de limpieza.

Si cada vez que lavas la ropa encuentras manchas blanquecinas en la ropa o a la hora de recogerla del tendedero está rígida y acartonada, ten seguro que eso se debe a la dureza del agua de tu hogar. Para solucionar este problema sólo puedes hacer dos cosas:

1. Lavar el agua con más cantidad de detergente y suavizante.

2. Instalar un descalcificador que elimine el exceso de cal del agua.

Aunque cualquiera de las dos opciones es válida, piensa que si optas por utilizar más cantidad de detergente y suavizante estarás gastando un dineral en productos de limpieza. Mientras que si instalas un descalcificador, evitarás ese gasto y además también disfrutarás de una piel más suave e hidratada, ya que la dureza del agua también influye en la sequedad de la piel. Si instalas un descalcificador estarás resolviendo muchos problemas, y aunque en el momento de su instalación es una inversión que debes valorar, a la larga te supondrá un auténtico ahorro.