10 Ene Por qué a los gatos no les gusta el agua

No es un descubrimiento ni una novedad que a los gatos no les gusta el agua, probablemente sea por que provienen de Oriente Medio y allí la escasez de agua es elevada.

Aunque podemos afirmar que lo que en realidad sufren estos felinos es auténtico temor y rechazo, una negación que es acentuada por la sociedad, pese a conocerse que son unos buenos nadadores y sus dotes acuáticas no dejan indiferente a nadie.

Se dice que los gatos no son muy amigables pero que una de las características que mejor los define es que son cautos, es decir, prudentes a la hora de encontrarse con algo nuevo y por ello sienten repelo aunque a la vez interés por el agua. Son curiosos, analíticos y pueden pasarse horas observando un grifo abierto para intentar averiguar qué es ese líquido que aparece ante sus ojos.

Como ya habéis leído en entradas anteriores, los descalcificadores y los equipos de ósmosis inversa son una buena solución para mejorar la calidad del agua y no solo para su consumo, sino también para la higiene personal. Estamos seguros que si los gatos lo supiesen, empezarían a tener más interés por la ducha. Ya que otro de los rasgos particulares de estos felinos es que son muy presumidos.

¿Cómo se puede poner fin a este problema? ¿Cómo pueden dejar de sentir rechazo y temor a lo nuevo? Con mucha paciencia y tacto, desde pequeños se les debe mostrar el agua y conseguir que la vean como natural y cotidiana.

Trucos para que tu gato sea un amante del agua

Así pues, las soluciones para lograr que tu gato sea un amante del agua o al menos que ducharse no suponga una mala experiencia para él, son las siguientes:

– Utilizar agua tibia, una temperatura agradable para que el gato se sienta cómodo y aprecie el calor.

– Intentar que el primer día en el que le des su primer baño el gato esté tranquilo y dispuesto.

– No ponerlo en contacto directo con el agua. Es recomendable ir llenando la bañera poco a poco mientras lo vas mojando por partes.

– Conseguir que el gato se sienta a gusto y confiado, dándole caricias y mimos mientras le rocías con el agua.

– Necesita comprensión, por tanto el tono de voz debe ser suave.

– El primer baño tiene que ser corto y el gato, al acabar, debe quedar completamente seco.

Por tanto, pese a que el gato es un animal desértico y en primera instancia rechace todo lo que tenga que ver con el agua, como hemos visto anteriormente, siguiendo unos pasos se puede domesticar y cambiar su percepción. Con un poco de calma y delicadeza es posible.

No hay comentarios

Publicar un comentario

WhatsApp chat

Si continuas navegando por la página web, estás aceptando nuestra política de cookies más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close