Cuando instalas un descalcificador de agua doméstico, tienes que tener en cuenta que requiere un mantenimiento mínimo para su correcto funcionamiento. Si una vez instalado, te olvidas de él y no le haces los cuidados de mantenimiento necesarios, acabarás por estropearlo y no te quedará otra opción que repararlo o cambiarlo por otro. Y eso es lo que queremos evitar. De modo que si estás pensando en instalar un descalcificador doméstico en tu hogar o en tu comunidad de vecinos, ten en cuentas las siguientes recomendaciones.

Revisa el nivel de sal

La eliminación de la cal de un descalcificador se consigue mediante el intercambio de iones de calcio y magnesio por iones de sodio. Por ese motivo la sal de un descalcificador es tan importante para su correcto funcionamiento. Y es que la sal de un descalcificador, cumple la función de eliminar la cal del agua convirtiéndola en agua más blanda con la ayuda de una resina que produce ese intercambio iónico necesario para la descalcificación.

Para revisar el nivel de sal, simplemente tienes que abrir el depósito del descalcificador una vez al mes y comprobar que hay suficiente cantidad de sal para que el equipamiento pueda continuar con su cometido y elimine la cal del agua correctamente. La cantidad dependerá mucho de cada modelo y tipo de descalcificador, aunque el nivel óptimo es de medio depósito aproximadamente. La diferencia entre descalcificadores normales y de bajo consumo es bastante notable. Y aunque la sal no es cara, es importante que tengas en cuenta que los descalcificadores normales pueden llegar a consumir hasta 3 veces más sal que los de bajo consumo.

Analiza la dureza del agua una vez al mes

analisis agua descalcificador

Se trata de un proceso sencillo en el que se mezcla el agua con un líquido que indica la dureza del agua. Si la dureza está entre 8 y 12º significa que funciona correctamente. Si la dureza es superior a 12º puede estar indicando que el equipo tiene una avería, en cuyo caso la mejor solución es llamar al servicio técnico.

Higieniza el descalcificador una vez al año

La limpieza es un mantenimiento mínimo del que no te debes olvidar si quieres garantizar que el agua de tu hogar sea saludable. Aunque siempre puedes hacerlo tú mismo comprando los productos de limpieza adecuados, la mejor opción será que nos llames. En Irima Fontanilla también ofrecemos servicio de mantenimiento, aunque no te hayamos instalado nosotros el equipamiento. Así que si no te quieres complicar, contacta con nosotros.