Durante los últimos años cada vez son más habituales las noticias sobre catástrofes naturales provocadas, en cierto modo, por el impacto medio ambiental que provocamos los seres humanos en la Tierra. La cantidad de agua del planeta cada vez se ve más reducida y los países que tienen problemas hídricos cada vez son más. Una situación que habrá que revertir si queremos que nuestro precioso planeta siga respirando y la escasez de agua deje de ser un problema para el planeta Tierra.

Según un estudio científico publicado en la revista Nature, dentro de 1.000 millones de años se habrá evaporado todo el agua de la Tierra como consecuencia del aumento de la radiación solar. Tendrá lugar la ebullición de los océanos y el agua en estado líquido desaparecerá de la faz del planeta. Pero no hace falta que nos vayamos tan lejos para hablar de la desaparición del agua de la Tierra. Recientemente, un equipo de científicos holandeses del Instituto de Investigación Deltares (link), han descubierto que 173.000 kilómetros cuadrados que antes eran agua, ahora son tierra.

escasez agua en el mundo

La zonas en verde claro muestran dónde el agua se ha hecho tierra, y los azules, donde la tierra se ha hecho agua. Foto: Deltares

 

Esta imagen tomada por satélite muestra esta terrible realidad de la escasez de agua, de la que hay que ser consciente. Es alucinante ver cómo tal superficie líquida se ha convertido en tierra y sin embargo lo mínima que es la situación al contrario. Ya que si comparamos la superficie verde claro frente a la azul, vemos claramente la poca cantidad de tierra que se ha convertido en agua.

Aunque lagos y ríos han visto disminuir su caudal y tamaño, la principal víctima de esta situación es el mar de Aral. Un lago de agua salada localizado en Asia central que se considera uno de los mayores desastres ecológicos de la historia.

Y a pesar de ello, el agua se resiste a perder terreno y sigue luchando para quedarse. Ya que aunque por una parte ha perdido 173.000 km cuadrados de agua, por otra ha recuperado 115.000 kilómetros en superficies que antes eran tierra, como consecuencia del deshielo de los glaciares que está creando lagos. De forma que la pérdida se reduce considerablemente con 58.000 kilómetros cuadrados.

Pero no todas las noticias son malas, y es que gracias a este estudio se ha descubierto que la costa está creciendo en todas las partes del mundo. Muy al contrario de lo que se esperaba al aumentar el nivel del mar. Ahora nos toca a nosotros contribuir en lo que podamos para revertir en la medida de lo posible la escasez de agua y deje algún día de ser uno de nuestros mayores problemas.